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jueves, junio 13, 2024

Especialista yucateco advierte del riesgo de un repunte de COVID-19 en el estado

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El doctor Manuel Baeza Bacab, especialista de inmunología advierte que no se deben relajar las medidas sanitarias en estas semanas.

“En diversos foros se ha planteado la presencia de un rebrote de Covid-19, pero en realidad la enfermedad no ha reaparecido, se mantiene en una meseta en Yucatán”, manifestó el doctor Manuel Baeza Bacab, especialista en inmunología clínica y alergia.

Para conocer la situación actual desde la óptica médica independiente, el Diario preguntó al doctor Baeza lo siguiente: ¿Cuáles son las proyecciones de contagios de Covid-19 en estos momentos?, ¿vamos en franca recuperación?, ¿hay riesgo de rebrote? y ¿qué se espera para el invierno, en especial en diciembre cuando mucha gente festeja?

El doctor Baeza Bacab dijo que si analizamos los indicadores más importantes como el número de casos, la letalidad y las hospitalizaciones, podemos ver que a partir de mediados de octubre hasta el presente las cifras se mantienen estables. Veníamos de un franco descenso de las cifras elevadas de agosto, pero a partir de octubre ocurrió una desaceleración y las cifras no han seguido disminuyendo.

“De acuerdo con las cifras oficiales hemos superado el peor pronóstico: 23,183 casos al martes 24 pasado, con 2,664 fallecimientos, una letalidad del 11.5%, o sea, que en toda la pandemia han fallecido 11 de cada 100 pacientes que se diagnosticaron con Covid-19”, indicó.

“En el último mes los casos nuevos mostraron una meseta, en total fueron 2,434, o sea 78 casos diarios, en este mismo lapso se reportaron 199 fallecimientos, un número muy alto si consideramos que fueron ocasionados por una sola enfermedad, lo que representa seis fallecimientos por día”, explicó.

“La letalidad, aunque ha disminuido a 8.1%, o sea que fallecen ocho de cada 100 enfermos, todavía es muy alta e inaceptable. No debemos caer en el supuesto de que la disminución del número de casos es un reflejo del control, ya que la transmisión comunitaria todavía es importante”.

“A pesar de que las autoridades reportan menor número de casos, de letalidad y de internamientos, la realidad es que nos hemos mantenido en semáforo naranja en los últimos tres meses y el último reporte señala que las admisiones hospitalarias pasaron de verde a rojo y en ascenso, aunque la positividad de los casos se mantuvo estable en amarillo, esto llevó a las autoridades locales a mantener el semáforo naranja aunque a nivel nacional nos están considerando en semáforo amarillo”, señaló el galeno.

A su parecer, esta discrepancia de semáforos epidemiológicos entre los gobiernos federal y estatal puede causar confusión entre la población, pero el mejor análisis de la situación de la pandemia es el que presentan las autoridades locales.

“En estos momentos la transmisión comunitaria continúa presente, pero si las medidas de prevención se relajaran, podría haber un rápido incremento de la enfermedad, que nunca desapareció”, explicó.

“La movilidad asociada a las festividades del Día de Muertos seguramente ayudó a mantener la transmisión, ahora estamos a la expectativa de los casos asociados a las aglomeraciones del llamado Buen Fin, que según las autoridades ha colaborado a mejorar la economía, ojalá no colabore con la persistencia o incremento de la transmisión de Covid-19”.

“Estamos a unas semanas de terminar el año y sabemos que las costumbres nos llevan a la convivencia familiar, sobre todo en la última semana de diciembre, y si no regulamos la movilidad en ese período tendremos un mal inicio de año”.

Además, dijo que en un año regular se esperaría que en los meses de invierno, que en nuestra entidad se caracterizan por una gran humedad ambiental y una disminución de la temperatura, se presentara un alza de las infecciones respiratorias agudas, entre ellas la influenza.

Sin embargo, en este año atípico el número de infecciones respiratorias reportadas hasta la semana 45 por el Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica en el estado de Yucatán es 50% menor que el año anterior.

Una posible explicación de esta reducción puede estar en las medidas establecidas para la prevención de la transmisión del coronavirus, por ejemplo, las medidas de higiene, el uso de cubrebocas, la sana distancia, y el programa “Quédate en casa”, que tiene paralizado el sistema educativo presencial en el país en todos los niveles, lo que ha evitado la transmisión no solo de coronavirus sino de otros agentes virales.

Pero, precisó, no hay que olvidar que a causa de la forma de transmisión del coronavirus la medida más efectiva es el cubrebocas y nacionalmente el sistema de salud se niega a reconocer sus beneficios.

“No es el caso de Yucatán, donde las autoridades exhortan a su uso, pero esto no significa que la totalidad de la población cumpla con esta recomendación, incluso, se ha informado que los agentes policíacos detuvieron a algunas personas por negarse a utilizar este artículo médico preventivo”.

“Además de las infecciones respiratorias agudas, en la temporada invernal se presenta la influenza estacional, otro padecimiento infeccioso que generalmente eleva la demanda de consulta y de hospitalización del sector salud, ya que su espectro clínico es muy amplio, pues va desde un cuadro gripal hasta una neumonía y muerte”.

“Sin embargo, para defendernos de esta infección contamos no solo con medidas inespecíficas (medidas de higiene, uso correcto de cubrebocas, sana distancia, etc.), sino que también existe una prevención específica, la inmunización en contra de la influenza, aunque por motivos desconocidos todavía no se cuenta con ella para su aplicación masiva, a pesar de que las autoridades de salud insisten en que debemos vacunarnos”.

“Por todo lo anterior, si estuviéramos en una año típico o normal estaríamos entrando a una temporada de infecciones respiratorias, leves y graves, que demandarían atención a la salud sin llegar a saturar los servicios, tal como ha ocurrido en años anteriores, pero éste no es un año típico, todo lo contrario, el 2020 empezó con una pandemia que lejos de mejorar va empeorando cada día, países que declararon el control, hoy están nuevamente con un incremento significativo de casos con la consiguiente mortalidad”.

“¿A qué se debió este fenómeno de rebrote? Primero debemos recordar que no existe un tratamiento específico ni eficaz, la esperanza de un tratamiento curativo, como ocurre con otras infecciones virales, se ha ido desvaneciendo cada día”, indicó el doctor Baeza Bacab.

“Solo nos quedan las medidas preventivas inespecíficas y la promesa de una vacuna a mediano plazo, algunas investigaciones están más avanzadas que otras, pero una inmunización efectiva, superior al 90%, podría estar lista a principio del próximo año en los países de primer mundo, donde se producen las vacunas, pero en los países menos desarrollados dependientes de económica y tecnológicamente, como nuestro país, la disposición de la vacuna podría retrasarse hasta el segundo semestre de 2021”, dijo.

“Si en estos momentos no hay suficientes vacunas de influenza y el sector salud declara que se la robaron de sus sitios de distribución, imagínense lo que nos espera con una vacuna para Covid. El sector salud ya debería estar organizando un plan estratégico para la administración de la vacuna, priorizando a los grupos que la van a recibir y organizando un programa de administración en todo el territorio nacional”, abundó.

“Todos son sensibles, pero no todos expresan la misma intensidad de la enfermedad, en algunos grupos etarios con o sin enfermedades concomitantes la mortalidad es mayor, pero no existen grupos libres de mortalidad, aunque sean personas jóvenes y sanas”, recalcó.

“Si se considera que los rebrotes o la persistencia de la enfermedad a nivel comunitario se debe a la mayor movilidad y a la relajación de las medidas de prevención, entonces a los yucatecos nos espera un invierno crudo, no por su temperatura, sino por un probable incremento del número de casos de Covid-19 asociados a otras infecciones respiratoria e influenza”.— Joaquín Chan Caamal

Más de las opiniones del doctor Manuel Baeza Bacab, especialista en inmunología clínica y alergia.

“Sin tratamiento y sin vacuna tendremos que seguir recurriendo a las medidas que hasta ahora han dado resultados satisfactorios: diagnóstico temprano, seguimiento de contactos, menor movilidad y medidas de prevención personal, principalmente el uso correcto de cubrebocas. No utilizar o usarlo de manera incorrecta en sitios públicos o en áreas de trabajo cerradas terminará finalmente en un incremento de transmisión y el desarrollo de una segunda ola”, apuntó el galeno.

“Las fiestas decembrinas siempre se han acompañado de mucha movilidad y convivencia, tendremos que planearlas con mayor seguridad y solidaridad, de lo contrario el Covid-19 se ensañará con los habitantes de la entidad como ocurrió en agosto, cuando fallecía un yucateco cada 45 minutos”, finalizó.

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