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sábado, junio 22, 2024

Colecistitis crónica litiásica y Coledocolitiasis

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Cirugía: Colecistectomía Laparoscópica

Un problema muy común en nuestra ciudad es el provocado por las famosas piedras en la vesícula.

¿Sabías que los litos, mejor conocidos como piedras o cálculos en la Vesícula biliar pueden ocasionar dolor y caer en los conductos biliares ocasionando su obstrucción? Sin embargo, esto se resuelve retirando la vesícula biliar y puede efectuarse en forma abierta o con laparoscopía.   

   La vesícula biliar es –como indicó el Cirujano Pediátrico, Dr. José Martín Tolosa Kuk en una entrevista para este medio- una bolsa que forma parte del sistema de tubos y vías o conductos biliares. Estos conductos –continuó el especialista posgraduado en Cirugía Pediátrica en el Hospital de Pediatría del Centro Médico Nacional Siglo XXI del IMSS- sirven de paso para el drenaje del jugo digestivo que proviene del hígado llamado líquido biliar que debe drenar a través del colédoco que es el recolecta toda la bilis saliendo por el esfínter de Oddi y así vaciarse al interior del duodeno, la primera parte del intestino delgado.

“El líquido biliar contiene pigmentos biliares que sirven como detergente para ayudar a disolver y mezclar las grasas de los alimentos con el agua y permitir su digestión.” -explicó el Dr. José Martín Tolosa Kuk y añadió que la vesícula biliar sirve como un almacén, pero su volumen es pequeño y al retirarla no afecta en nada el funcionamiento de este sistema. Los litos o piedras que se pueden formar en la vesícula biliar generalmente son de colesterol o de pigmentos biliares.

 La litiasis en la vesícula biliar no solo se presenta en los adultos. Algunos autores refieren una prevalencia del 2% en los niños.


“Lo más frecuente es entre los 8 y 12 años, pero nos ha tocado en bebés de menos de un año, aunque es muy raro. Llegué a atender a un bebé que en su primer mes de vida tenía litos en la vesícula biliar.”-comentó el Dr. José Martín Tolosa Kuk.

    De acuerdo al especialista, no existen causas directas para que se formen los litos en la vesícula biliar, pero hay factores predisponentes como enfermedades hemolíticas, nutrición parenteral, prematuridad, enfermedad de Crohn, síndrome de Down, fibrosis quística, obesidad y colestasis. En muchos casos, no hay ningún factor evidente.  

  La colecistitis se presenta con dolor en el abdomen en su parte alta y hacia el lado derecho, a veces en forma de cólicos, en ocasiones acompañándose de vómito.

 Los litos o piedras también pueden caer en los conductos de drenaje de la bilis incluyendo al  colédoco y ocasionar su obstrucción con dilatación o estiramiento de la pared de los mismos. A esto se le conoce como coledocolitiasis. En este caso el líquido biliar y sus pigmentos llamados bilirrubinas no pueden pasar y se acumulan en el hígado y a veces  aumentan en la sangre del paciente, se impregnan en la piel dándole un color amarillo (ictericia) y en la esclerótica (color amarillento en los ojos) y puede eliminarse en la orina cambiándola a un color oscuro (coluria). Pueden ocasionar obstrucción del paso del líquido del páncreas o jugo pancreático y ocasionar pancreatitis que es una complicación peligrosa.

  El Dr. José Martín Tolosa Kuk advirtió también que cuando la colecistitis no es atendida puede llegar a inflamación de la membrana que envuelve las vísceras situación llamada peritonitis que se puede acompañar de adherencias o bridas; puede continuar hacia una infección de la vesícula biliar (piocolecisto), y avanzar a complicaciones más graves como abscesos intraabdominales, lesión hepática, sepsis y sangrados, los cuales son peligrosos ya que ponen en riesgo la vida del paciente. 

    La litiasis vesicular o piedras en la vesícula puede estar presente y el paciente vivir con  periodos sin dolor o asintomáticos que ocasionan confusión ya que los padres tienen la  falsa sensación de que se encuentra bien. Pero cuando ingiere alimentos colecistoquinéticos (grasas, aceites, huevo, leche y derivados lácteos) la vesícula biliar se contrae sobre los litos o piedras y el dolor se hace presente, a veces muy intenso y en ocasiones junto con vómitos. Estos síntomas los hacen acudir a un médico. -resaltó el Médico especialista en Cirugía Pediátrica.

    Tal y como nos lo clarificó el experto, el diagnóstico es realizado por el Médico General o el Pediatra, los cuales deben llamar a un Cirujano Pediatra, quien es el Especialista que confirma el diagnóstico definitivo y puede resolverlo. En este sentido, el Cirujano Pediatra puede detectar signos dolorosos como el Murphy, el rebote positivo y palpar un “plastrón abdominal” y a veces ayuda un ultrasonido que puede medir el tamaño de la vesícula biliar, el grosor de su pared y detectar la presencia de los litos  o piedras junto con su “sombra acústica”. El ultrasonido también puede detectar si algunos litos o piedras ya “cayeron” en los conductos biliares como el colédoco y si están dilatados o estirados, también la presencia de pancreatitis, líquido alrededor de estos órganos y las características del hígado. –afirmó.

    El Dr. José Martín Tolosa Kuk, -quien brinda atención Médica-Quirúrgica de especialidad para niños desde recién nacidos hasta adolescentes con más de 16 años de edad- señaló también que los estudios de laboratorio en la sangre pueden detectar incremento en los niveles de bilirrubina y substancias llamadas enzimas hepáticas como las transaminasas y también substancias del páncreas como la amilasa y la lipasa en caso de pancreatitis.                                                                             

  El tratamiento consiste en retirar la vesícula biliar.  Sin embargo, el asunto no es tan simple y se debe individualizar cada caso según como se presente.

   Hay 3 pasos principales que consisten en primero una estabilización, segundo resolver la coledocolitiasis y tercero la colecistectomía.

   En el Primer paso que llamamos estabilización o “enfriamiento” del cuadro, hay que desinflamar la vesícula biliar, tratar el dolor, los vómitos y restituir los líquidos y electrolitos que el paciente puede haber perdido. Esto es primordial. Así mismo, en caso de pancreatitis hay que dar tratamiento a la misma.-puntualizó.

   El Segundo paso, -continuó- consiste en resolver la coledocolitiasis en caso de que exista, es decir hay que abrir el camino para los litos o piedras enclavadas o atoradas en el esfínter de Oddi que es la salida del conducto colédoco en su drenaje hacia el intestino. Esto se logra con un procedimiento de endoscopía consistente en un aparato tubular con cámara que se introduce en el tubo digestivo por arriba pasando por boca, esófago, estómago y duodeno, encontrar el orificio del esfínter de Oddi y colocar guías en su interior, tomar estudios de rayos X con material de contraste para apreciar los conductos biliares y si es posible del páncreas. Este procedimiento se llama CPRE (Colangio-Pancreatografía Retrógrada Endoscópica). Con el endoscopio se puede realizar una muy pequeña incisión para abrir más el orificio del esfínter de Oddi, procedimiento llamado esfinterotomía y con ello realizar la extracción de los litos o piedras con un balón pequeño o una canasta. Este procedimiento logra resolver el problema de los litos que obstruyen la vía biliar.

  El Tercer paso es realizado por el Cirujano Pediatra y es el procedimiento quirúrgico u operación llamado colecistectomía que puede ser abierta o laparoscópica.

  Así mismo, el Cirujano Pediatra Dr. José Martín Tolosa Kuk especificó que la colecistectomía abierta llamada clásica o tradicional consiste en realizar una entrada o acceso mediante una “ventana” o incisión grande diagonal bajo el borde de las costillas derechas en el abdomen. La vesícula biliar es retirada bajo visión directa con todo y los litos o piedras. En caso de piocolecisto o de abscesos hay que drenar el material purulento. 

   “Cuando hay litos o piedras en los conductos biliares situación llamada coledocolitiasis debe realizarse CPRE. Pero hace unos años cuando la CPRE no existía, o en caso de no poderse realizar, entonces los litos o piedras deben ser removidos durante la cirugía abierta de otra manera; esto es mediante una exploración de los conductos biliares con pinzas grandes llamadas de Randall y se deja una sonda en T que sale del abdomen durante unas 3 semanas o más.  Estos procedimientos abiertos son más invasivos y más traumáticos que los procedimientos endoscópicos.” –afirmó.

   La colecistectomía Laparoscópica es un procedimiento quirúrgico más nuevo y es menos invasivo. Dentro de sus ventajas, es que se puede realizar con 3 o 4 “ventanitas”, llamadas puertos, que son pequeños orificios de 5 y 12 milímetros, reduciendo con mucho el dolor en el abdomen y mejorando enormemente el aspecto estético. Se utiliza una microcámara e instrumental especial. La vesícula biliar es removida junto con los litos y la estancia hospitalaria es menor con una recuperación mucho más rápida.  Todas estas ventajas hacen que la Laparoscopía sea preferida en vez del procedimiento abierto.

   La colecistectomía es un procedimiento común que raramente deriva en complicaciones y por ello es altamente recomendable resolver la colecistitis litiásica lo más pronto posible y no permitir que con el paso de los días o semanas avance a fases más complicadas; incluso en algunos casos cuando son resueltos a tiempo, el regreso a la casa puede ser dentro de las primeras 24 horas posteriores a la cirugía con excelente recuperación para continuar su vida normal.

    “La colecistectomía laparoscópica es un procedimiento curativo y resolutivo que en los niños y adolescentes debe ser realizado por el Cirujano Pediatra.” -finalizó el experto.

El Cirujano Pediatra, Dr. José Martín Tolosa Kuk, quien se encuentra en la ciudad de Mérida Yucatán, cuenta con un equipo médico y quirúrgico conformado por médicos, anestesiólogos y enfermeras que juntos ofrecen una mezcla de dinamismo y novedad con experiencia y con la más alta capacitación, tecnología y avances que hay en la actualidad para curar o ayudar a mejorar la salud de los pacientes.

Si desea más información, orientación al respecto, o bien necesita los servicios de un Cirujano Pediatra, con toda confianza puede acudir a cualquiera de sus dos consultorios ubicados en:     

Consultorio 1:

Calle 32 número 369A x 41 y 41A, Colonia Industrial,  Mérida, Yucatán, México.

CP 97150.  A media cuadra de la T-1 del IMSS.

Consultorio 2:

Calle 25 número 196C x 16, Colonia García Ginerés,

Mérida, Yucatán, México.

CP 97070.  A 2 cuadras del parque de las Américas.

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